
I Forum Espiritual Mundial
La
realización del I Forum Espiritual Mundial, llevada
a cabo por una acción conjunta entre la UNIÓN
PLANETARIA y otras instituciones afines, se me presenta
como un evento tan oportuno como tardío e, incluso,
futurista.
Oportuno,
porque este es un momento de plena ebullición de
los valores humanos, positivos y negativos ocurriendo en
igual proporción: cansadas del vacío que es
existir por existir y, entonces, buscando resignificar la
vida, tantas personas se pierden en los laberintos sensoriales,
egoistas y predatórios de si mismos y de la especie,
mientras otras tantas personas se descubren en las interfases
del alma, altruístas y redentoras de si mismas y
de la especie.
Tardío,
porque llegamos a este momento experimentando mucho dolor:
inquisición católica, persecuciones contra
los judíos, jihad islámica etc., pues las
religiones institucionalizadas se desvían de sus
funciones religadoras del hombre al perenne poder sagrado
(=secreto) del Espíritu, para praticar desvíos
abominables con vistas a la obtención de lo transitorio
y del poder personal social, económico y político.
Futurista,
porque ya celebra lo que puede ser un esbozo de la identidad
dharmica del ser humano: la re-unión de los seres
humanos inmersos en el ESPÍRITU.
...
¿¡Inmersos en el Espíritu!? Sí,
si entendemos el Espíritu como la quintaesencia de
la Creación; y en él estamos, de hecho, inmersos:
la Astrofísica contemporánea trabaja con los
desafios de la materia oscura que compone el 95% de la masa
de las galáxias, mientras que el Proyecto Genoma
designa como "basura genética" al 95% que
no consiguió decodificar del DNA...
En
el comienzo del siglo XIX, Augusto Comte ya afirmaba, en
su obra "Sistema de Política Positiva",
que debería ser creada la Religión de la Humanidad,
caracterizada por la búsqueda de la unidad moral
y espiritual, plenamente humana, anticipando el anhelo de
que los individuos puedan vivir pacíficamente y esclarecidos
por la ciencia. Hoy falta todavía bastante pacifismo,
mas la Ciencia observa que partículas subatómicas
elementales, que integran los cuerpos tangibles, se presentan
a la realidad intangible y que, destruidas sus condiciones
de equilibrio (vida), ellas vuelven a ser "realidades
invisibles", comprobando la aún imbatible afirmación
de Lavoisier: "En la naturaleza nada se crea y nada
se pierde, todo se transforma".
Más
recientemente, La Teoría Bootstrap explica que el
universo material es concebido como una red o tela dinámica
de eventos interrelacionados, en la que todos dependen de
las propriedades de las otras partes, determinando la estrutura
de la red entera. El físico Max Planck dice que,
verdaderamente, la materia no existe: todo lo que en ella
se manifiesta tiene su origen y composición en una
única fuerza, que mueve las partículas del
átomo y las mantiene como un pequeño sistema
solar dentro del átomo.
Así,
tenemos que aceptar que hay un Espíritu consciente
e inteligente que origina y dirige toda la Realidad. La
materia visible y mutable no es real, pero sí lo
es el espíritu universal e inmortal, que es la VERDAD
y de la cual la humanidad es una extensión y expresión.
De acuerdo con Yehuda Ashlag – cabalista del siglo
XX –, "una piedra solo es una piedra cuando está
separada de una montaña. Al ser devuelta a la montaña,
retoma su identidad de montaña". El Espíritu
Creador – Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente
– que está en todo, desde las estrellas más
distantes hasta las más ínfimas partículas
subatómicas.
Hay
razones para tener una gran expectativa por las repercusiones
que tendrá el I Forum Mundial Espiritual: la de que
se corrija el equívoco de que, al desarrollar su
espiritualidad, el hombre esté dirigiéndose
a un Dios intangible, delineado por la mayoría de
las religiones institucionalizadas, exclusivamente. Es mucho
más que eso y, a salvo de ese equívoco, aceptar
que el desarrollo espiritual, en su origen, es inclusivo
en cuanto a todas las aspiraciones a la meta-realidad, así
sean religiosas, paganas o científicas.
La
evolución espiritual presupone un campo de expresión
que es exactamente el AQUÍ Y AHORA: en el punto e
instante exactos en que nos posicionamos y sabemos de nuestras
existencias en el Universo, precisamos aprender a perciber
y contemplar los anhelos del otro – y el otro es una
persona, un animal, una planta–, pues es mismo él
–el otro– quien es parámetro de lo que
YO SOY. Considerando que nosotros y nuestro medio somos
espíritu puro, somos entonces reflejos unos de los
otros, y tanto somos causantes como resultantes de cualquier
movimiento en el vasto campo de manifestación de
la Vida.
Deseo,
de todo corazón, que el evento disemine y/o cristalice
entre los presentes –y, por resonancia, en todo el
mundo– que la humanidad constituye una UNIDAD que,
una vez reaprendida, anhela volver a andar el camino rumbo
a su reintegración con el Absoluto.
Uberlândia, 19 de octubre de 2006.
Carmen Lúcia Berna
|