

Carta de la Ciudadanía
Planetaria
En
todos los continentes, se expanden forum y redes de organizaciones
sociales que buscan la Paz, la Justicia y mayor comunicación
entre la humanidad y la naturaleza. Los Forum Económicos
y Sociales Mundiales, grandes avances de la humanidad, representan
visiones importantes, aunque parciales, de cómo debe
ser el mundo. En comunión con todo ese proceso internacional,
nosotros, participantes del 1º Forum Espiritual Mundial,
en la búsqueda de "un nuevo mundo posible",
reunidos en Brasilia, del 6 al 10 de diciembre de 2006,
en un coro de muchas voces, afirmamos que las propuestas
económicas y sociales no tienen, aisladamente, cómo
solucionar satisfactoriamente los problemas de la humanidad.
Urge una perspectiva espiritual, basada en el amor universal.
La Espiritualidad constituye, en última instancia,
el campo fértil de donde surge la sabiduría
y la ética del amor, ampliando los significados de
la existencia humana. Es la percepción de la unidad
entre todas las cosas y de la sacralidad que impregna la
existencia.
Creemos
que la vida es regida por leyes cósmicas. El agua
moja, el fuego quema, la lluvia cae, la semilla germina,
el pimpollo se transforma en flor, al invierno sigue la
primavera, al verano sigue el otoño, el amor construye,
trae felicidad y alegría. Cosmos, galaxias, soles,
planetas, minerales, cielo, tierra, nacientes, ríos,
océanos, vegetales, animales, seres humanos son interdependientes
y complementarios. Del macrocosmos al microcosmos la tela
de la vida es única. La vida es inteligente y amorosa,
todo forma parte de un equilibrio perfecto y armonioso.
La
evolución científica, tecnológica,
política y económica constituye una bendición
para la humanidad. Pero, ciertamente, precisa de un ingrediente,
un complemento más significativo, efectivo, profundo,
para que cada ser humano y la humanidad encuentren un estado
de integridad y felicidad. La falta de percepción
de la interdependencia y la complementariedad de toda la
vida genera la visión individualista, materialista,
la ilusión de la separatividad. Es necesaria la percepción
de la hermandad de todos los seres vivientes, de todos los
reinos, de todas las razas, etnias, credos, géneros
y clases sociales. Todos pertenecemos a una misma fuente
de vida, somos todos hechos del mismo barro. Nuestra familia
es la humanidad y todos los seres que componen la tela de
la vida, hijas e hijos de la Tierra.
Así,
la base fundamental para la construcción de una sociedad
digna está en la percepción de la unidad de
la vida, que debe revelarse a través de la solidaridad
efectiva, real, con actos concretos de sensibilidad, fraternidad,
ética, simpatía, gentileza y cuidado. Son
actitudes que dependen de la transformación de cada
uno de nosotros, de la expresión de nuestras potencialidades
internas. Ningún régimen, sistema o forma
de gobierno, institución política o económica
puede, por sí sola, garantizar una sociedad digna.
Solamente con la incorporación, en nuestras vidas,
de la solidaridad, de la fraternidad, del afecto, del acto
amoroso, de la espiritualidad y de la ternura podremos alcanzar
un saludable relacionamiento humano y planetario. No hay
ideología superior a la solidaridad.
Dentro
de esta perspectiva, es esencial una nueva óptica,
una nueva visión filosófica que comienza con
el respeto y la valorización de la diversidad, se
amplia en la percepción de la unidad de vida y se
completa con una nueva actitud. Esa nueva mirada –
con los ojos del corazón – debe cambiar nuestras
motivaciones e intenciones para que sean altruistas, promoviendo
una revisión de nuestros valores.
La
revisión necesaria deberá alcanzar la dimensión
económica, colocándola al servicio de la sustentabilidad
y la justicia social. La revisión será necesaria
en las instituciones políticas y educacionales, que
necesitan repensar sus papeles en la formación de
una civilización solidaria que exprese sus mayores
inspiraciones: felicidad, paz, respeto, autenticidad, armonía
y cooperación. Esa revisión debe llegar a
las instituciones religiosas, para que se adapten a las
necesidades de su tiempo, actualizando y profundizando sus
enseñanzas y generando seres humanos maduros, mas
sabios y responsables, capaces de amar y de trabajar hombro
a hombro con aquellos que son diferentes. Nuestro futuro
depende de alcanzar la genuina sabiduría espiritual,
por la integración de las diferentes visiones, sean
científicas, filosóficas, religiosas o por
la disposición de entregarse al profundo encuentro
con la energía de lo sagrado, sea cual fuera el nombre
que a ella se le dé, ya que esa fuerza es la fuente
de sabiduría profunda y del amor sin fronteras. No
hay ética verdadera que no provenga de ella.
La
educación debe privilegiar los valores éticos;
las ciencias de la salud deben estar dirigidas a una percepción
integral del ser humano; la economía y la tecnología
deben estar dirigidas prioritariamente para las necesidades
humanas y planetarias; la política debe tener como
base primordial la ética, el servicio público,
y el interés colectivo; las religiones deben estar
orientadas a la espiritualidad, religiosidad, tolerancia,
respeto mutuo, y esencialmente al a hermandad universal;
la sociedad debe formar nuevos paradigmas basados en la
solidaridad y en la protección de la vida. Todos
los sectores de actividades deben estar impregnados de espiritualidad,
de fe en la sacralidad de la vida, de actuación positiva,
para el bien, para la plenitud del ser.
En
nuestras efímeras y transitorias vidas, somos las
ciudadanas y ciudadanos del Planeta . Las divisiones que
creamos son artificiales, una ilusión, ya que el
Planeta es uno solo. Somos los tripulantes de la Nave-Tierra,
somos la propia Tierra, y es fundamental la unión
amorosa de todos, para un viaje feliz, para la preservación
de la humanidad y de la vida planetaria, en esta saga maravillosa
de nuestra Madre-Tierra girando armoniosamente rumbo al
infinito.
El
mundo somos nosotros, seres cósmicos. Así,
tenemos el poder de transformarlo en un mundo mejor. La
vida es regida por leyes cósmicas confiables, lo
que nos permite actuar con seguridad para el cambio de la
vida planetaria. Hay una perfecta y dinámica correlación
entre causa y efecto. Querramos o no, somos inexoravelmente
responsables por el mundo que tenemos, por acciones u omisiones.
Como activistas de la paz, habremos de crear uma masa crítica
que permita establecer nuevos paradigmas. Cada uno de nosotros
es un eslabón de la cadena que une a todos los seres.
Es preciso crear la consciencia colectiva de la responsabilidad
individual, actuando para substituir el egoísmo por
el altruísmo, el individualismo por la solidaridad,
el consumismo por la sencillez, el tener por el Ser, el
materialismo por la espiritualidad.
Que
cada uno de nosotro pueda asumir consigo mismo, con su Yo
interior, con la consciencia, con la Humanidad y con el
Planeta un compromiso que tenga el siguiente contenido:
"Consciente
de que el establecimiento de una sociedad justa depende
de la transformación individual de cada ser humano,
me comprometo a actuar - con amor, inteligencia y solidaridad
- empeñando lo mejor de mis capacidades y habilidades
para la construción de una sociedad libre, igualitaria,
fraternal, buscando proteger la vida planetaria y construir
una organización social justa y digna, reconociendo
que mi família es la humanidad y que estoy hermanado
con todos los seres viventes”.
RECOMENDACIONES
EL
1º FÓRUM ESPIRITUAL MUNDIAL aprueba las siguientes
recomendaciones:
a) promover la fraternidad entre todos
los seres -independentemente del reino, raza, etnia, género,
credo, clase social- como fundamento básico para
la organización de la sociedad y para la actuación
política;
b) apoyar el trabajo de las Naciones Unidas y de otras organizaciones
nacionales e internacionales en la construcción de
la paz mundial y en la defensa de los derechos humanos;
c) fomentar la acción armónica y consensuada,
orientada a la integración política y económica
de los pueblos, respetando las culturas, religiones, tradiciones
y lenguas locales;
d) fomentar la educación y el estudio comparativo
de culturas, tradiciones religiosas, filosóficas,
ciencias y artes visando una mayor aproximación e
integración entre los seres humanos y los pueblos;
e) concientizar a la sociedad para la protección
de la vida y la conservación del ambiente natural,
en defensa del mantenimiemto de la biodiversidad, de la
flora y de la fauna, de los rios, de los lagos y de las
nacientes; actuar para que aquelllos que causaron o vayan
a causar daños a la naturaleza, especialmente a los
manantiales hídricos, recompongan los ecosistemas;
f) empeñarse en pro del desarme mundial y de la eliminación
de las minas terrestres;
g) proponer a las Fuerzas Armadas el direccionamiento de
sus efectivos para la ejecución de tareas orientadas
al establecimento de la justicia social y de la defensa
de equilibrio ecológico planetario;
h) instituir un documento de identidad personal reconocido
en todo el Planeta;
i) incrementar la realización de plebiscitos como
forma de valorar la ciudadania y ampliar la democracia directa
y participativa;
j) propugnar por la democratización de los medios
de comunicación, con el objetivo de garantizar a
todos la divulgación de sus ideas y pensamientos;
trabajar para que la media asuma el compromiso ético
de estar al servicio de los valores que construyan y fortalezcan
una cultura de paz entre todos los seres;
l) proponer la creación de una unidad monetaria,
en el ámbito planetario, a partir del respeto y de
la valorización de la economía solidaria y
de la vida de las comunidades mas carenciadas;
m) defender una legislación justa con la valorización
del Estado de Derecho;
n) crear mecanismos y sistemas que posibiliten la efectiva
participación de todos en la vida política,
económica, cultural y social en el ámbito
planetario;
o) desarrollar el respeto a los derechos individuales y
colectivos y la pluralidad y diversidad de ideas y pensamientos;
p) garantizar igualdad de oportunidades a todos, sin ninguna
discriminación, con la erradicación de la
miseria;
q) promover el acesso de todos a la educación, en
especial a la educación de valores;
r) promover el acceso a la salud, con adopción de
vida saludable y alimentación natural;
s) instituir acciones que promuevam cambios en los hábitos
de consumo, de modo de substituir el consumo exacerbado
por el consumo consciente, con el uso equilibrado de los
recursos naturales;
t) incentivar, en el ámbito mundial, la adopción
de una lengua neutra - como el esperanto - como lenguaje
de comunicación y de intercambio cultural y comercial,
con la conservación de las lenguas y dialectos locales,
garantizando la democracia lingüística y el
mantenimiento de los valores culturales de todos los pueblos;
u) recomendar la creación de empresas cuyos participantes
sean, en un sistema cooperativo e igualitario, sus propietarios;
v) apoyar y desarrollar actividades agrícolas que,
a partir de la percepción de la unidad de la vida,
conserven el medio ambiente y la naturaleza, priorizando
una produción agrícola que garantice una alimentación
orgánica y ecológicamente correcta;
x) congregar organizaciones sociales para potencializar
sus fuerzas y divulgar sus trabajos;
z) apoyar y promover eventos culturales y espirituales o
campañas que puedan elevar los paradigmas de la sociedad.
La
humanidad precisa de todos nosotros! Cada uno de nosotros
tiene el poder de cambiar el mundo. Y juntos nuestro poder
es mayor!
1º FORUM ESPIRITUAL MUNDIAL
Brasilia – Diciembre 2006
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